Mercedes-Benz quiere ampliar considerablemente la gama de su berlina eléctrica. El nuevo Mercedes Benz Clase C eléctrico no se limitará a las versiones más potentes y equipadas, sino que la marca alemana estaría preparando diferentes variantes destinadas a ofrecer una mayor autonomía y, especialmente, un precio de acceso más competitivo.
La estrategia permitirá que el coche eléctrico llegue a un público más amplio y competirá directamente con otras berlinas eléctricas premium que están apostando por combinar grandes autonomías con precios cada vez más ajustados.
El actual planteamiento de Mercedes pasa por crear una familia mucho más completa alrededor del Clase C eléctrico, con versiones que cubran diferentes necesidades y presupuestos.
Un C 250 eléctrico con unos 720 kilómetros de autonomía
Una de las principales novedades previstas sería el Mercedes C 250 eléctrico. Esta versión se situaría por debajo de las variantes más potentes de la gama y buscaría ofrecer un equilibrio entre prestaciones, eficiencia y autonomía.
Las estimaciones apuntan a una autonomía cercana a los 720 kilómetros, una cifra que permitiría realizar largos desplazamientos sin necesidad de detenerse constantemente para recargar la batería.
El objetivo sería demostrar que un coche eléctrico premium no necesita recurrir necesariamente a enormes niveles de potencia para resultar atractivo. Una versión menos potente puede ser mucho más eficiente y aprovechar mejor la energía disponible para conseguir una autonomía elevada.
El C 250 podría convertirse así en una de las alternativas más interesantes para quienes utilizan el Mercedes Benz Clase C eléctrico tanto en ciudad como para realizar viajes largos.
Mercedes prepara una versión que superará los 800 kilómetros
Pero la estrategia de Mercedes iría todavía más lejos. La compañía estaría trabajando en una variante del Mercedes Benz Clase C capaz de superar los 800 kilómetros de autonomía.
Esta futura versión estaría prevista para 2027 y se convertiría en una de las berlinas eléctricas con mayor autonomía del mercado. Superar la barrera psicológica de los 800 kilómetros permitiría reducir todavía más uno de los principales inconvenientes que algunos usuarios siguen asociando al coche eléctrico: la necesidad de planificar los desplazamientos largos.
Una autonomía de este nivel también permitiría realizar viajes de varios cientos de kilómetros manteniendo un margen considerable de batería antes de tener que buscar un cargador.
Para conseguirlo, Mercedes tendría que combinar una batería de elevada capacidad con una extraordinaria eficiencia energética. El trabajo aerodinámico y la optimización de los motores eléctricos serán fundamentales para alcanzar estas cifras.
El C 200 eléctrico será la versión más importante para bajar el precio
Sin embargo, la gran novedad de la futura gama podría ser el C 200 eléctrico. Esta versión tendría una misión muy diferente: convertirse en la puerta de entrada al Mercedes Benz Clase C eléctrico.
Para conseguirlo, Mercedes recurriría a una batería con tecnología LFP, es decir, basada en litio-ferrofosfato. Este tipo de batería presenta algunas ventajas frente a las químicas NMC tradicionales, especialmente en términos de coste, durabilidad y estabilidad.
El uso de baterías LFP permitiría reducir significativamente el coste de producción del vehículo. Mercedes podría trasladar parte de ese ahorro al precio final y crear un coche eléctrico premium más accesible.
La autonomía del C 200 probablemente sería inferior a la de las versiones diseñadas para recorrer grandes distancias, pero esto no tendría que representar necesariamente un problema para muchos compradores. Para quienes realizan principalmente trayectos urbanos y desplazamientos diarios, una batería más pequeña podría ser suficiente.
Una estrategia para competir en un mercado eléctrico más exigente
La ampliación de la gama demuestra que Mercedes quiere evitar que el Mercedes Benz Clase C eléctrico quede limitado a un pequeño grupo de clientes capaces de asumir un precio elevado.
La llegada de versiones menos potentes permitirá reducir el coste de adquisición, mientras que las variantes de mayor autonomía servirán para competir en el segmento de las berlinas eléctricas de larga distancia.
Esta estrategia también responde a la evolución del mercado. Los fabricantes chinos y europeos están introduciendo cada vez más modelos capaces de ofrecer grandes autonomías, mientras que los consumidores buscan vehículos eléctricos que sean prácticos para todo tipo de desplazamientos.
Mercedes necesita, por tanto, cubrir diferentes perfiles de usuario con un mismo modelo.
Más autonomía sin renunciar al lujo
Uno de los puntos fuertes del Mercedes Benz Clase C eléctrico seguirá siendo su posicionamiento premium. Aunque aparezcan versiones más asequibles, la marca no tendría intención de renunciar a elementos relacionados con el confort, la tecnología y la calidad de fabricación.
El objetivo sería ofrecer diferentes niveles mecánicos y de batería manteniendo una experiencia de conducción y un equipamiento acorde con la imagen de Mercedes.
La futura gama podría quedar así mucho más diversificada: un C 200 con batería LFP y un precio más bajo, un C 250 orientado al equilibrio entre eficiencia y prestaciones, y una futura versión capaz de superar los 800 kilómetros de autonomía.
El Clase C eléctrico será más accesible
La llegada de estas nuevas versiones puede marcar un punto de inflexión para el Mercedes Benz Clase C eléctrico. Hasta ahora, las grandes autonomías y las prestaciones elevadas han estado asociadas a configuraciones caras, pero Mercedes parece dispuesta a cambiar esta estrategia.
El futuro C 200 podría ser especialmente importante para conseguirlo gracias a las baterías LFP, mientras que el C 250 ofrecería una combinación muy atractiva de eficiencia y autonomía.
Si los planes se cumplen, en 2027 el coche eléctrico de Mercedes podría contar con una gama mucho más completa, capaz de ofrecer desde una alternativa relativamente asequible hasta una versión con más de 800 kilómetros de autonomía. Una evolución que permitiría al Clase C competir con mucha más fuerza en el creciente mercado de las berlinas eléctricas.