El Opel Frontera eléctrico se presenta como una alternativa para quienes quieren dar el salto a la movilidad eléctrica sin renunciar a la practicidad de un SUV. Su propuesta no busca competir por las prestaciones más espectaculares del mercado, sino ofrecer espacio interior, un maletero amplio, una autonomía suficiente y un precio contenido.
Con una carrocería de 4,38 metros de longitud, el modelo de Opel ocupa una posición interesante dentro del segmento de los SUV eléctricos compactos. Sus dimensiones permiten disfrutar de una posición de conducción elevada y un interior espacioso sin convertirlo en un vehículo complicado para circular por ciudad.
Un SUV eléctrico centrado en la practicidad
El diseño exterior del Opel Frontera eléctrico sigue el actual lenguaje visual de la marca, con el frontal Vizor como uno de sus elementos más característicos. La carrocería apuesta por formas robustas y pasos de rueda marcados, reforzando su imagen de SUV.
Sin embargo, es en el interior donde el modelo pretende marcar diferencias. El habitáculo está diseñado para aprovechar al máximo el espacio disponible y cuenta con diferentes compartimentos para objetos. También puede incorporar asientos delanteros Intelli-Seat, pensados para mejorar el confort durante los desplazamientos largos.
El sistema multimedia puede incluir un cuadro de instrumentos digital de 10 pulgadas y una pantalla central de hasta 10 pulgadas. Dependiendo del acabado, también existe una configuración más sencilla con soporte para smartphone y compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay.
Uno de los grandes argumentos del coche eléctrico es su capacidad de carga. El maletero ofrece 500 litros, mientras que al abatir los asientos traseros el volumen puede llegar hasta los 1.600 litros. Los respaldos están divididos en proporción 60:40, aumentando las posibilidades para transportar objetos voluminosos.
113 CV y hasta 408 kilómetros de autonomía
El Opel Frontera eléctrico utiliza un motor de 83 kW, equivalente a 113 CV, situado en el eje delantero. No es una mecánica diseñada para conseguir aceleraciones deportivas, sino para ofrecer una respuesta suficiente en desplazamientos urbanos, interurbanos y trayectos familiares.

La aceleración de 0 a 100 km/h requiere 12,1 segundos y la velocidad máxima está limitada a 140 km/h. Estas cifras encajan con la filosofía de un SUV eléctrico pensado principalmente para el uso cotidiano.
La gama eléctrica puede equipar una batería de 44 kWh, con hasta 305 kilómetros de autonomía WLTP, o una batería de 54 kWh que eleva la autonomía homologada hasta 408 kilómetros.
La versión de 44 kWh está especialmente orientada a quienes realizan desplazamientos diarios relativamente previsibles. Para aquellos conductores que utilizan habitualmente el coche en carretera y quieren reducir la frecuencia de las recargas, la batería de mayor capacidad resulta más apropiada.
Carga rápida de hasta 100 kW
En cuanto a la recarga, el Opel Frontera eléctrico admite hasta 100 kW de potencia en corriente continua. En condiciones adecuadas, puede pasar del 20 al 80 % de batería en aproximadamente 26 minutos.
Para el uso diario, la recarga doméstica puede convertirse en la principal opción para los propietarios que dispongan de un punto de carga en casa. De esta manera, el vehículo puede recuperar energía durante las horas en las que permanece estacionado.
Tres acabados para elegir
La gama del Opel Frontera eléctrico se estructura en tres niveles de equipamiento: Edition, GS y Ultimate. El primero funciona como versión de acceso, mientras que el GS incorpora más elementos de confort y tecnología. El Ultimate se sitúa como la alternativa más equipada.
En conjunto, el Opel Frontera eléctrico apuesta por una fórmula sencilla: un coche eléctrico familiar, con un amplio maletero, dimensiones razonables y hasta 408 kilómetros de autonomía homologada. No pretende ser el SUV eléctrico más rápido ni el de mayor autonomía, sino una alternativa práctica para quienes buscan utilizar un vehículo eléctrico como coche principal.