Mitsubishi i-MiEV, un coche eléctrico por menos de 5.000 euros

Los primeros coches eléctricos que llegaron al mercado europeo hace más de una década empiezan a convertirse en una opción muy económica para quienes buscan movilidad urbana sin necesidad de realizar una gran inversión. La enorme depreciación que han sufrido algunos de estos modelos ha provocado que actualmente puedan encontrarse unidades por precios que hace unos años parecían impensables.

Uno de los ejemplos más llamativos es el Mitsubishi i-MiEV, un pequeño modelo eléctrico que se convirtió en uno de los pioneros de la movilidad eléctrica moderna. Su reducido tamaño, su sencillo planteamiento y, sobre todo, su edad hacen que actualmente pueda encontrarse en el mercado de segunda mano por cantidades cercanas a los 5.000 euros.

Un coche eléctrico pionero

El Mitsubishi i-MiEV llegó al mercado europeo a comienzos de la década de 2010, cuando los vehículos eléctricos todavía eran una auténtica rareza en las carreteras. Su propuesta era muy diferente a la de los actuales modelos eléctricos, especialmente por sus dimensiones compactas y por una autonomía que hoy resulta modesta.

El modelo estaba concebido principalmente como vehículo urbano. Sus pequeñas dimensiones facilitaban enormemente las maniobras y el aparcamiento, mientras que su sistema de propulsión eléctrico permitía desplazarse sin emisiones locales.

Con el paso de los años, sin embargo, la evolución tecnológica ha dejado atrás muchas de sus características. Las baterías actuales ofrecen capacidades muy superiores y permiten recorrer cientos de kilómetros, mientras que los modelos eléctricos modernos incorporan sistemas de carga mucho más rápidos.

Una depreciación enorme

El principal atractivo del Mitsubishi i-MiEV actualmente es su precio. La depreciación acumulada por las unidades más antiguas ha sido considerable, hasta el punto de que algunos ejemplares pueden encontrarse por alrededor de 5.000 euros.

Para determinados compradores, esta cifra puede convertirlo en una alternativa interesante frente a otros vehículos urbanos de combustión. Además, el coste energético de utilizar un coche eléctrico puede ser reducido cuando se dispone de un punto de carga doméstico y se realizan pocos kilómetros diarios.

Sin embargo, comprar un vehículo eléctrico con tantos años exige analizar cuidadosamente su estado antes de tomar una decisión.

La batería es el elemento más importante

La batería es probablemente el componente que más atención requiere al comprar un Mitsubishi i-MiEV usado. Las baterías pierden capacidad con el paso del tiempo y los ciclos de carga, por lo que dos unidades aparentemente iguales pueden ofrecer autonomías reales muy diferentes.

Antes de comprar uno de estos vehículos resulta recomendable comprobar el estado de la batería y conocer cuánta capacidad conserva respecto a cuando era nuevo. Una autonomía reducida puede limitar considerablemente su utilidad diaria.

También es importante comprobar el funcionamiento del sistema de carga, los cables y todos los elementos relacionados con el sistema eléctrico. Una posible reparación de estos componentes puede cambiar completamente el coste real de adquirir un modelo tan barato.

Ideal para trayectos urbanos

El Mitsubishi i-MiEV puede tener sentido si se utiliza principalmente para desplazamientos cortos. Ir al trabajo, realizar compras, desplazarse por la ciudad o utilizarlo como segundo vehículo son algunos de los escenarios donde sus limitaciones pueden resultar menos importantes.

Su reducido tamaño es otra ventaja en entornos urbanos. Aparcar resulta sencillo y sus dimensiones permiten circular con facilidad por calles estrechas.

En cambio, no es un modelo especialmente apropiado para quienes necesiten realizar viajes frecuentes por carretera o desplazamientos largos. Su autonomía y sus prestaciones están muy alejadas de las que ofrece actualmente cualquier coche eléctrico moderno.

¿Merece la pena comprarlo por 5.000 euros?

El precio puede resultar muy atractivo, pero no debería ser el único criterio para decidirse por un Mitsubishi i-MiEV. Una unidad barata con una batería muy degradada o con problemas mecánicos y eléctricos puede terminar siendo una compra mucho menos interesante de lo esperado.

La clave está en encontrar un ejemplar bien conservado, con una batería en un estado razonable y un historial de mantenimiento conocido. También conviene comprobar el estado de los neumáticos, frenos, suspensión, sistema de climatización y elementos electrónicos.

Por tanto, el Mitsubishi i-MiEV puede convertirse en una puerta de entrada extremadamente económica a la movilidad eléctrica. Eso sí, sus compradores deben asumir que están adquiriendo un coche eléctrico veterano, con unas prestaciones y una autonomía propias de otra época. El precio de compra es atractivo, pero conocer perfectamente el estado de la batería y del vehículo será mucho más importante que encontrar simplemente la unidad más barata.

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