Renault ha confirmado una importante inversión industrial en España que transformará sus fábricas de Valladolid y Palencia durante los próximos años. La compañía destinará un total de 600 millones de euros entre 2026 y 2030 para adaptar sus instalaciones a la llegada de cinco nuevos modelos, entre ellos dos coches eléctricos de nueva generación.
El anuncio supone un paso importante dentro de la estrategia de electrificación de Renault y permitirá que España se convierta por primera vez en uno de los centros de producción de vehículos eléctricos de la compañía. La inversión también busca reforzar la competitividad de las instalaciones españolas y garantizar su actividad industrial durante los próximos años.
Palencia fabricará los nuevos Renault eléctricos
La fábrica de Palencia será la gran protagonista de esta transformación. La planta recibirá la nueva plataforma eléctrica RGEV Medium 2.0, una arquitectura desarrollada para vehículos de los segmentos C y D y que será la base de la próxima generación de coches eléctricos Renault.
Los primeros modelos asociados a esta nueva plataforma serán los futuros Renault Rafale y Renault Scénic, cuya producción está prevista en Palencia. El nuevo Rafale eléctrico será el primero en llegar, con un lanzamiento industrial previsto para 2028, mientras que el nuevo Scénic se incorporará posteriormente, previsiblemente en 2029.
El futuro Rafale eléctrico mantendrá su posición como uno de los modelos más importantes dentro de la gama de la marca. Con una carrocería SUV de estilo coupé y aproximadamente 4,75 metros de longitud, estará destinado a competir en una categoría cada vez más importante dentro del mercado europeo.
Hasta 750 kilómetros de autonomía
Uno de los aspectos más destacados de la nueva plataforma será su capacidad tecnológica. Los futuros coches eléctricos desarrollados sobre la RGEV Medium 2.0 podrán alcanzar hasta 750 kilómetros de autonomía WLTP, una cifra que situaría a los nuevos modelos de Renault entre los eléctricos con mayor autonomía de su segmento.
La arquitectura también utilizará un sistema eléctrico de 800 voltios, diseñado para permitir cargas ultrarrápidas. Renault trabaja con el objetivo de que los vehículos compatibles puedan recuperar una gran cantidad de autonomía en aproximadamente 10 minutos, aunque las cifras definitivas dependerán de cada modelo, batería y versión.
La nueva plataforma también permitirá desarrollar diferentes configuraciones de propulsión y carrocería. Además de versiones completamente eléctricas, Renault contempla tecnologías de autonomía extendida, que podrían alcanzar hasta 1.400 kilómetros de autonomía total.
Una nueva generación de tecnología eléctrica
La RGEV Medium 2.0 representa un salto tecnológico para Renault. La compañía pretende utilizar una arquitectura más flexible y eficiente que permita reducir los costes de fabricación y mejorar el rendimiento de sus futuros modelos eléctricos.
Entre las tecnologías previstas se encuentra una arquitectura electrónica centralizada que permitirá actualizar numerosas funciones del vehículo mediante actualizaciones remotas. También se utilizarán diferentes tipos de baterías dependiendo de las necesidades de cada modelo.
La nueva generación de motores eléctricos también buscará mejorar la eficiencia. Renault está desarrollando motores de rotor bobinado que prescinden de tierras raras y que estarán acompañados por una electrónica de potencia más integrada.
Valladolid también recibirá nuevas inversiones
La transformación no se limitará a Palencia. La planta de Valladolid también recibirá una parte importante de los 600 millones de euros anunciados hasta 2030. La fábrica incorporará una nueva línea de montaje de baterías y recibirá parte de los cinco nuevos modelos adjudicados a las instalaciones españolas.
Actualmente, Valladolid produce modelos como el Captur y el Symbioz, mientras que Palencia fabrica el Austral, el Espace y el Rafale. El nuevo plan permitirá mantener estas instalaciones dentro de la estrategia industrial europea de Renault, al mismo tiempo que se prepara la llegada de una nueva generación de vehículos electrificados.
España gana protagonismo en la estrategia eléctrica de Renault
La inversión de Renault en España marca un cambio importante para las fábricas nacionales. Durante décadas, las instalaciones españolas han producido principalmente vehículos con motores de combustión e híbridos, pero ahora Palencia se prepara para fabricar modelos desarrollados desde el principio como coches eléctricos.
La compañía asegura que el nuevo plan contribuye a garantizar el futuro de más de 6.000 empleos directos en España y refuerza el papel de Valladolid y Palencia dentro de su estructura industrial global.
Con los nuevos Renault Scénic y Rafale eléctricos, España se convertirá en una pieza fundamental de la próxima ofensiva eléctrica de la marca. La llegada de estos modelos, junto con la nueva plataforma de 800 voltios y autonomías de hasta 750 kilómetros, prepara a las fábricas españolas para una nueva etapa marcada por la electrificación.